
Al vaciar una oficina, los equipos informáticos son uno de los capítulos más delicados: son residuos especiales (RAEE), pueden tener valor y, sobre todo, guardan datos que hay que eliminar. Tirarlos al contenedor no solo es ilegal, sino un riesgo de fuga de información. En DIOGEOFIC, que hacemos vaciado de oficinas en Barcelona, te contamos cómo se gestionan los equipos.
Un ordenador viejo mal gestionado es a la vez un problema legal y de seguridad.
Qué son los RAEE
Los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) incluyen ordenadores, monitores, impresoras, servidores, teléfonos y cualquier equipo con enchufe o batería. Tienen un circuito de reciclaje propio y obligatorio.
No pueden ir a la basura común: la ley exige entregarlos a un gestor autorizado.
Por qué no valen el contenedor
Además de la obligación legal, los equipos contienen materiales contaminantes y componentes recuperables. Reciclarlos bien evita daños ambientales y aprovecha materiales valiosos.
Y hay un motivo aún más importante: los datos que guardan dentro.
El problema de los datos
Discos duros, SSD y servidores almacenan información de la empresa y de sus clientes. Si el equipo sale de la oficina sin borrar, esos datos viajan con él, y una filtración puede ser muy grave.
La gestión de los RAEE de una oficina es, ante todo, una cuestión de protección de datos.
Formatear no basta
Un disco «formateado» conserva la información, que puede recuperarse con herramientas al alcance de cualquiera. Para eliminar los datos de verdad hace falta un borrado seguro certificado o la destrucción física del soporte.
Es el error más común: creer que borrar la papelera o formatear elimina los datos.
Borrado seguro certificado
El borrado seguro sobrescribe el disco varias veces hasta que la información es irrecuperable, y emite un certificado. Es la opción cuando el equipo se va a reutilizar o donar.
Permite dar una segunda vida al equipo sin arriesgar los datos.
Destrucción física del disco
Cuando la seguridad debe ser máxima, el disco se destruye físicamente, de modo que sea imposible recuperar nada. También se certifica.
Es lo indicado para información especialmente sensible.
Recuperar o reciclar los equipos
Una vez garantizada la eliminación de los datos, los equipos en buen estado pueden reutilizarse o donarse, y el resto se recicla como RAEE. Así se aprovecha lo posible y se gestiona el resto en regla.
El equipo que funciona no tiene por qué acabar como chatarra.
La retirada durante el vaciado
Coordinamos la retirada de los equipos con el vaciado del mobiliario: identificamos qué hay, gestionamos los datos y llevamos los RAEE a gestor autorizado, todo en la misma intervención.
Un solo proveedor se ocupa del mobiliario, los equipos y la documentación.
Servidores y salas técnicas
Las salas de servidores y los racks requieren un desmontaje cuidadoso y una gestión específica de los datos y del hardware. Es una parte técnica que planificamos aparte.
Un servidor mal gestionado es el mayor riesgo de fuga de una oficina.
El certificado, tu respaldo
Entregamos certificado tanto de la gestión de los RAEE como del borrado o la destrucción de los datos. Es tu respaldo de cara al RGPD y a cualquier auditoría.
Sin certificado, no puedes demostrar que hiciste las cosas bien.
Cuándo influye en el precio
Los equipos en buen estado pueden tener valor y compensar parte del coste del vaciado; los obsoletos son solo residuo a reciclar. Lo valoramos y te lo reflejamos en el presupuesto.
Cuando el conjunto compensa el coste, el vaciado puede salir sin coste.
La donación de equipos
Cuando los equipos funcionan y los datos se han eliminado de forma certificada, en lugar de reciclarlos como chatarra pueden donarse a entidades sociales o educativas. Es la opción más responsable y da una segunda vida al material.
Un ordenador que a ti ya no te sirve puede ser muy útil para otra organización.
Los periféricos y consumibles
Teclados, ratones, cables, tóners y pequeños electrónicos también son RAEE o residuos especiales. Se separan y se gestionan por su circuito, sin mezclarlos con el resto del vaciado.
Son pequeños, pero acumulados suman, y no pueden ir a la basura común.
Un solo certificado para todo
Al coordinar la gestión de los RAEE y el borrado o destrucción de los datos con el mismo proveedor, obtienes la documentación de todo el proceso de forma ordenada y trazable.
Tener toda la trazabilidad en un sitio simplifica cualquier auditoría posterior.
La trazabilidad ante una auditoría
Si tu empresa pasa una auditoría de protección de datos o de calidad, poder demostrar cómo se gestionaron y destruyeron los equipos al vaciar la oficina es un punto a favor. La documentación de todo el proceso —RAEE, borrado y destrucción de discos— es esa prueba.
Guardar esos certificados es tan importante como el propio borrado: sin papel, no hay prueba.
Gestiona tus equipos con seguridad en Barcelona
Si vacías una oficina en Barcelona o la provincia y quieres gestionar los equipos y los datos con garantías, cuenta con nosotros. Conoce nuestros servicios, mira las zonas o pide una valoración.